Travesía del Puerto de Trana a Pendones
El Grupo de Montaña "El Estoupo" ha retomado el 19 de septiembre pasado su programa de actividades con la Travesía de Tarna a Pendones. La amplia participación de socios y aficionados es reflejo, sin duda, de las ansias renovadas tras el descanso estival.
La excursión
discurrió dentro de los límites del término municipal de
Caso, que junto a los de Sobrescobio y Ponga conforman el espacio natural protegido
de REDES, declarado Parque Natural por Ley de 27 de diciembre de 1996. El Parque
Natural de Redes es uno de los enclaves con mayor valor ambiental de todo el
norte peninsular. Su cobertura forestal alcanza casi el 40% de la superficie
total, lo que convierte a este espacio en el más arbolado de toda Asturias.
Su riqueza paisajística es asimismo sobresaliente, y está caracterizada
por su escarpado relieve, la gran variedad de sustratos litológicos,
la presencia de formas de origen glaciar, la omnipresencia del agua y el continuo
contraste entre sus bosques y montañas. Si a todo esto unimos la gran
diversidad de fauna, flora y su rica etnografía, entenderemos
porqué la UNESCO le otorgó en septiembre de 2001 la distinción
de Reserva de la Biosfera.
A las 10,30 de la mañana nos encontrábamos ya en el alto del Puerto de Tarna - divisoria de las Comunidades Autónomas de Castilla-León y Asturias y punto de inicio de nuestro recorrido - . Con una niebla densa y un ligero "orbayo" iniciamos la caminata en ascenso con la pretensión de coronar el pico L`Abedular ( 1813), Esperábamos que el sol que pugnaba por dejarse ver, lograra ganar la batalla a la niebla y nos permitiera divisar desde este punto la magnífica panorámica de la Cordillera Cantábrica, Picos de Europa y montes de Ponga y Caso. Nuestra ilusión se vio truncada al alcanzar el collado, donde ya pudimos constatar la imposibilidad de contemplar nada mas allá de los diez o doce metros. ¡ Maldita cortina cinérea, que una vez mas nos la jugaba !.
Retomamos
el sendero, entre matorrales de enebro rastrero, brecina y arandanales, penetrando
poco después en un bosque de imponentes hayas, a las que acompañaban
robles albares. También pudimos ver algunos Serbales, que con sus frutos
encarnados, daban el toque de color en un día en el que la niebla y la
ausencia de luz solar, nos sumía en una impenetrable tiniebla. Poco después,
ya en la pradera de la Bolera descansamos y, reagrupados, descendimos hasta
alcanzar el frondoso bosque de la Salguerosa.
Allí,
el descenso se volvió penoso para el grupo debido al barrizal formado
tras el persistente "orbayo". Cada apoyo era una aventura, se precisaba
concentración absoluta para decidir donde colocar los pies y aún
con ello, mas de uno dio con sus posaderas en el duro suelo. Sin percances dignos
de mención y tras observar la rica diversidad de setas que allí
se dan, alcanzamos la pradería de la Vegabaxu, un lugar abierto, de
gran
belleza, con varias cabañas bien conservadas. Había llegado la
hora de reponer fuerzas e ingerir algo de comida para afrontar la parte final
del camino.
Desde allí, por una pista cómoda y bien señalizada, atravesando parajes de singular hermosura, nosdirigimos en continuo descenso al Pueblo de Pendones, y siguiendo la carretera llegamos a la Ponticiella, punto final de nuestro recorrido.
GRUPO DE MONTAŅA "EL ESTOUPO" (Fotografias de la ruta)